¿Qué son las cláusulas de sumisión y qué beneficios nos pueden dar en una relación contractual?

por | Civil, Mercantil

La redacción correcta y clara de un contrato es vital para evitar problemas futuros. Las partes deben prestar especial atención a las cláusulas relativas sobre dónde dirigirse en caso de conflicto.

Antes de comenzar a profundizar en las cláusulas de sumisión, es imprescindible saber que en un contrato privado prima la autonomía de la voluntad. Con ello lo que se quiere poner de manifiesto es que lo que se reflejará es el acuerdo entre las partes. Este contrato será válido para los firmantes, que se verán obligados a cumplirlo.

Todos los acuerdos que no sean contrarios a normas imperativas o al orden público serán eficaces. Es por esta razón por la que resulta esencial que quede todo bien detallado, sin que se pueda originar ninguna duda.

Las cláusulas de sumisión

Durante la elaboración de cualquier contrato, las negociaciones sobre las cláusulas pueden ser muy largas. Este hecho suele derivar en que la última parte del mismo, la posible inclusión de una cláusula de sumisión, no queda redactada de forma correcta.

No obstante, su importancia es vital puesto que van a dirigir a los contratantes a un Juzgado u organismo predeterminado. En estas cláusulas se indica exactamente el Juzgado que será competente para conocer un litigio.

Ejemplo: “Las partes contratantes se someten expresamente a los Juzgados de Madrid para resolver cualquier litigio que tenga relación directa con el presente contrato”.

Del mismo modo también se puede expresar el sometimiento de ambas partes a cualquier método alternativo. Así, encontramos la mediación, conciliación o arbitraje. Incluso se puede dar un “sistema escalonado” en el que las partes primero tengan que acudir a un método alternativo.

Ejemplo: “Las partes contratantes deberán acudir a conciliación en caso de cualquier conflicto en relación directa con el contrato. Si fracasa esta vía, interpondrán la correspondiente demanda ante los Juzgados de Madrid.

En los contratos en los que hay un carácter internacional, las cláusulas de sumisión son aún más recomendables. Gracias a ellas podremos saber dónde interponer exactamente nuestra demanda.

Lo más importante es que quede suficientemente claro a qué organismo nos tenemos que dirigir y sobre qué materias se han sometido las partes.

Si se está ante un contrato complejo, lo más recomendable es acudir a un experto para que nos pueda asesorar. De este modo evitaremos futuras dificultades.

Si tienes cualquier duda legal, puedes hacérnosla llegar totalmente sin compromiso, contactando directamente con nosotros en el 91 049 04 27, mediante email info@ferrerosagasta.com o inclusive de forma física solicitando Cita Previa en nuestro despacho situado en Madrid, Calle Hernani, Número 8, Primera Planta.

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