¿Qué es la patria potestad? ¿Se puede privar a un progenitor de la misma?

por | Civil, Divorcios

Quizás uno de los conceptos más relevantes cuando se habla de Derecho de familia sea el de patria potestad. Se trata de un concepto que, en muchas ocasiones, se confunde con otros como guarda y custodia. Pero es muy importante conocer a qué se refiere exactamente el ordenamiento jurídico cuando habla de patria potestad.

La patria potestad se puede definir como el conjunto de derechos y obligaciones que se conceden legalmente a los padres sobre sus descendientes menores de edad o incapacitados, tanto sobre sus personas como sobre sus fines. El artículo 154 del Código Civil establece:

“La patria potestad, como responsabilidad parental, se ejercerá siempre en interés de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a sus derechos, su integridad física y mental”.

Este mismo artículo expresa también que esta patria potestad incluye velar por los menores, alimentarlos, educarlos, procurarlos una formación integral, representarlos y administrar sus bienes.

Aunque lo cierto es que no existe una definición legal concreta de este concepto, más allá de que se le dote de contenido, que ha sido matizado por la doctrina y la jurisprudencia. Así, el Tribunal Supremo establecía en sentencia de 25 de junio de 1994 que se trataba del “conjunto de derechos que la ley confiere a los padres sobre las personas y sobre los bienes de sus hijos no emancipados constituyendo a la par un conjunto de deberes que, como inherentes a dicha institución, deben asumir y cumplir los padres respecto de sus hijos”.

Esta patria potestad, según el Código Civil, se ejerce de forma conjunta por ambos progenitores o bien por uno de ellos con el consentimiento expreso o tácito del otro. Además, el artículo 92.1 de este mismo cuerpo legal deja claro que la disolución del matrimonio no afecta a la patria potestad y, por lo tanto, no exime a los padres de cumplir sus obligaciones con sus hijos.

Todo lo contrario de lo que ocurre con la guarda y custodia. Así, de alguna forma, mientras el vínculo matrimonial continúa vigente, la guarda y custodia estaría integrada dentro de la propia patria potestad pero, una vez que cesa la convivencia, ésta se separa y pasa a formar un concepto independiente.

En octubre de 1995, la Audiencia Provincial de Madrid diferenció los dos conceptos de la siguiente manera: “Es evidente que las decisiones que engloba el ejercicio de la patria potestad son verdaderamente importantes y trascendentales para el buen desarrollo del menor, y en estas decisiones ambos cónyuges se encuentran en plano de igualdad y su ejercicio debe ser compartido por ambos. Mas la guarda y custodia no tiene en su contenido la adopción de medidas de tanta trascendencia, sin que ello suponga restarle valor a tan importante función, sino que la misma se desenvuelve en un quehacer más cotidiano y doméstico, que sin lugar a dudas también contribuirá a la formación integral del hijo”.

En cuanto a la extinción de esta patria potestad, el artículo 169 y 171 del Código Civil establece que son causas de extinción las siguientes:

  • La muerte o la declaración de fallecimiento de los padres o del hijo
  • La emancipación
  • La adopción del hijo
  • Por la cesación de la incapacidad del hijo, en el caso de que se hubiera prorrogado la patria potestad cuando el mismo cumplió la mayoría de edad debido a la citada incapacidad.

Ahora bien, ¿existe alguna razón por la que se pueda privar a un padre de la patria potestad de sus hijos menores? Lo cierto es que sí. El Tribunal Supremo, de hecho, ya estableció en Sentencia con fecha de 9 noviembre de 2015 que resulta incompatible mantener la patria potestad y no ejercer, al mismo tiempo, ninguno de los deberes que la componen en beneficio de los hijos.

El propio Código Civil, en su artículo 170, establece la posibilidad de privar de la patria potestad a un progenitor, ya sea total o parcialmente, por sentencia fundada en el incumplimiento de sus deberes o bien en una causa criminal. Para que se pueda realizar dicha privación, se deben cumplir dos requisitos, fijados por el Tribunal Supremo en la Sentencia anteriormente citada.

En primer lugar, el progenitor o los progenitores deben estar incumpliendo los deberes inherentes a dicha patria potestad de forma grave y reiterada. Y, en segundo lugar, dicha privación debe ser beneficiosa para el hijo.

Ahora bien, como recuerda la Audiencia Provincial de Murcia en Sentencia de 21 de julio de 205, dado que la patria potestad está establecida en beneficio de los hijos, privar a los progenitores de la misma siempre debe tener carácter excepcional, debiendo concurrir causas “poderosas, muy justificadas y gravemente perjudiciales para el menor”.

Uno de los principios de mayor relevancia en Derecho de familia es el llamado interés superior del menor. Es decir, que los intereses más importantes a tener en cuenta siempre sean los del menor, por encima de cualquier otro interés que pudiera aparecer en el caso. La patria potestad no es una excepción, y todas las medidas que se acuerden al respecto, incluyendo la privación de la misma, deben adoptarse teniendo siempre en cuenta este interés superior del niño.

Si tienes cualquier duda legal, puedes hacérnosla llegar totalmente sin compromiso, contactando directamente con nosotros en el 91 049 04 27, mediante email info@ferrerosagasta.com o inclusive de forma física solicitando Cita Previa en nuestro despacho situado en Madrid, Calle Hernani, Número 8, Primera Planta.

En Ferrero Sagasta Abogados hacemos fácil, lo más difícil.